El texto de vista previa del email es el breve fragmento que muchas bandejas de entrada muestran junto al asunto o debajo de él. Puede completar la idea, explicar una condición o añadir un dato útil del producto. Si lo dejas al azar, la bandeja podría mostrar etiquetas de navegación o restos de la plantilla. Redacta juntos el asunto y la vista previa; luego revisa el mensaje en una bandeja de entrada real.
Escribe ambos textos como una sola pieza
Usa el asunto para presentar el mensaje y la vista previa para añadir un detalle concreto. Por ejemplo, «Volvió la bolsa para todos los días» puede ir acompañado de «Dos tamaños, la misma tela lavable». Repetir «Ya disponible» en ambos lugares ocupa espacio sin aportar información.
Pon la idea esencial al principio. La parte que se muestra cambia según la bandeja de entrada, el dispositivo, el nombre del remitente y la longitud del asunto. No dejes que las últimas palabras sean la única forma de conocer una condición importante. Si el descuento solo se aplica a ciertos productos, el cuerpo del email debe explicarlo con claridad, aunque el fragmento aparezca cortado.
Añade la información que falta
Una vista previa útil completa algo que el asunto deja abierto. Si el asunto dice el nombre del producto, la vista previa puede explicar para quién es. Si presenta una guía, esta puede mencionar el problema que resuelve. Si anuncia una oferta, la vista previa puede aclarar una condición importante sin intentar reemplazar todos los términos.
Por ejemplo, acompaña «Elige unas sábanas más frescas para las noches cálidas» con «Compara cómo se sienten, cuánto pesan y cómo se cuidan nuestras dos telas». Combina «Volvió tu talla» con «Comprueba los colores disponibles antes de hacer tu pedido». Prueba «Ayuda para el primer lavado» junto a «Tres pasos para que la tela siga siendo cómoda». Son ejemplos originales de información complementaria, no fórmulas que garanticen mejores resultados.
Lee cada pareja en voz alta como si fueran dos partes de una misma idea. Elimina las frases repetidas, los tonos que no concuerdan y el segundo argumento de venta que distrae del primero. La vista previa no necesita sonar espectacular; a menudo su valor está en el detalle concreto que hace más claro el asunto.
Comprueba qué aparece en la bandeja de entrada
Escribe el texto de vista previa en el editor de Sendvio y envía una prueba. Revisa juntos el asunto y el fragmento en un teléfono y una pantalla más amplia. El editor podría recortar el campo largo para facilitar la edición; eso no es lo mismo que eliminar por accidente el texto guardado del mensaje.
Busca fragmentos repetidos, texto antiguo de la plantilla y personalización que suene rara cuando falten datos. Varios espacios iniciales o símbolos decorativos pueden mostrarse de formas distintas. El lenguaje sencillo y útil es un punto de partida más fiable que intentar controlar cada píxel en todas las bandejas de entrada.
Investiga si se muestra el fragmento equivocado
La bandeja de entrada puede mostrar una cantidad de texto distinta de la que escribiste en el editor. Si la vista previa es corta, algunos clientes de correo podrían añadir palabras del cuerpo del mensaje. Si es larga, quizá la corten. Por eso también importa que el inicio del email tenga sentido junto al asunto.
Si aparece una etiqueta inesperada, revisa el principio de la plantilla. Puede haber texto de navegación, un marcador de posición antiguo o una vista previa oculta que quedó de un diseño anterior. Corrige el origen del texto sobrante en vez de llenar el campo de vista previa con demasiados espacios. Después de corregirlo, envía otra prueba: lo que muestra el campo del editor no equivale a cómo se ve en la bandeja de entrada.
Asigna al fragmento una función concreta
Usa la vista previa para contestar la pregunta que plantea naturalmente el asunto. El lanzamiento de un producto puede decir para quién es. Una guía de cuidados puede explicar qué problema resuelve. Un recordatorio de fecha límite puede indicar la hora y la zona horaria reales, siempre que el cuerpo también incluya esa información.
Si quieres entender el efecto del texto de vista previa, mantén igual el asunto durante la prueba. Analiza los clics posteriores en lugar de suponer que más aperturas significan una mejor experiencia. La pareja debe ayudar al suscriptor a reconocer el valor con rapidez y permitirle encontrar ese mismo valor después de abrir el mensaje.
Incluye en la prueba un caso sin los datos de personalización. Una vista previa como «Repón tu [producto]» falla si el nombre del producto está vacío o contiene un código interno del catálogo. Utiliza un texto alternativo fiable o una frase más general. En una campaña multilingüe, revisa el sentido de cada pareja en su idioma; no te limites a conservar la misma cantidad de caracteres que en inglés.
Incluye las condiciones esenciales en el mensaje y en la página de destino. El cliente podría abrir la notificación desde el teléfono, usar una bandeja que oculta la vista previa o ver un fragmento recortado. Este texto debería ayudarle a decidir si abre el email, pero no ser el único lugar donde se explique el verdadero alcance de la oferta. Termina revisando si el primer párrafo cumple la promesa que crean ambos textos.